Tengo muchos mocos ¿Cómo lo soluciono?

La flema es un tipo de moco producido en los pulmones y el tracto respiratorio inferior. Se nota más cuando una persona está muy enferma o tiene un problema de salud de larga duración.

La mucosidad forma un revestimiento protector en ciertas partes del cuerpo, incluso cuando una persona está bien. La mucosidad evita que estas zonas se sequen y ayuda a defenderse de los invasores, incluidos los virus y las bacterias.

Aunque un cuerpo sano requiere algo de moco, demasiado puede ser incómodo. El exceso puede ser causado por:

  • infecciones, como el resfriado común o la gripe
  • alergias
  • irritación de la nariz, la garganta o los pulmones
  • condiciones digestivas, como la enfermedad de reflujo gastroesofágico
  • productos de tabaco para fumar
  • enfermedades pulmonares, como la neumonía, el cáncer de pulmón, la fibrosis quística o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica
  • Cómo deshacerse de la flema y la mucosidad
  • Mujer con resfriado y gripe eliminando la flema y la mucosidad con tejidos, agua, spray nasal y medicación.
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  • Beber líquidos, mantener la cabeza elevada y usar aerosoles nasales puede ayudar a eliminar la flema y la mucosidad.

Tomar las siguientes medidas puede ayudar a eliminar el exceso de moco y flema:

  1. Mantener el aire húmedo. El aire seco irrita la nariz y la garganta, causando que se forme más moco como lubricante. Colocar un humidificador de niebla fría en el dormitorio puede promover un mejor sueño, manteniendo la nariz despejada y previniendo el dolor de garganta.
  2. Beber mucho líquido. El cuerpo necesita estar hidratado para mantener la mucosidad fina. Cuando una persona está resfriada, beber más líquidos puede diluir la mucosidad y ayudar a los senos nasales a drenar. Las personas con alergias estacionales también pueden descubrir que mantenerse hidratado ayuda a evitar la congestión.
  3. Aplicar una toalla caliente y húmeda en la cara. Esto puede ser un remedio calmante para un dolor de cabeza por los senos nasales. Inhalar a través de un paño húmedo es una forma rápida de devolver la humedad a la nariz y la garganta. El calor ayudará a aliviar el dolor y la presión.
  4. Manteniendo la cabeza elevada. Cuando la acumulación de moco es particularmente molesta, puede ayudar a dormir apoyado en unas cuantas almohadas o en una silla reclinable. Acostarse en posición horizontal puede aumentar la incomodidad, porque puede sentirse como si la mucosidad se estuviera acumulando en la parte posterior de la garganta.
  5. No suprimir la tos. Puede ser tentador usar supresores cuando se experimenta una tos persistente y llena de flema. Sin embargo, la tos es la forma en que el cuerpo mantiene las secreciones fuera de los pulmones y la garganta. Use jarabes para la tos con moderación, si es que los usa.
  6. Deshacerse discretamente de la flema. Cuando la flema sube de los pulmones a la garganta, es probable que el cuerpo esté tratando de eliminarla. Escupirla es más saludable que tragarla.
  7. Usar un aerosol nasal salino o un enjuague. Un spray o irrigador salino puede limpiar la mucosidad y los alérgenos de la nariz y los senos paranasales. Busque los aerosoles estériles que sólo contienen cloruro de sodio y asegúrese de usar agua estéril o destilada al irrigar.
  8. Hacer gárgaras con agua salada. Esto puede calmar una garganta irritada y puede ayudar a eliminar la mucosidad residual. Una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia puede hacer gárgaras varias veces al día.
  9. Usar eucalipto. Los productos de eucalipto se han utilizado durante años para reducir la tos y la mucosidad. Suelen aplicarse directamente en el pecho. También se pueden añadir unas pocas gotas de aceite de eucalipto a un difusor o a un baño caliente para ayudar a despejar la nariz.
  10. No fumar y evitar el humo de segunda mano. Fumar y el humo de segunda mano hacen que el cuerpo produzca más flema y moco.
  11. Minimizar el uso de descongestionantes. Mientras que secan las secreciones y pueden aliviar el escurrimiento nasal, los descongestionantes pueden dificultar la eliminación de la flema y la mucosidad.
  12. Tomar la medicina adecuada. Los medicamentos conocidos como expectorantes pueden ayudar a diluir la mucosidad y la flema, facilitando la tos o el soplido. Sin embargo, asegúrese de que estos medicamentos no contengan también descongestionantes.
  13. Mantener las alergias bajo control. Las alergias estacionales pueden provocar secreción o congestión nasal, así como exceso de moco y flema.
  14. Evitar los irritantes. Los productos químicos, las fragancias y la contaminación pueden irritar la nariz, la garganta y las vías respiratorias inferiores. Esto hace que el cuerpo produzca más moco.
  15. Llevar un registro de las reacciones a los alimentos. Algunos alimentos pueden causar reacciones que imitan las alergias estacionales. Pueden hacer que la nariz corra y que la garganta pique, lo que provoca un exceso de moco. 16. Llevar un registro de cualquier alimento que provoque un aumento de la flema o la mucosidad.
  16. Evitar el alcohol y la cafeína. Ambas sustancias provocan deshidratación si se consumen en exceso. Cuando la mucosidad y la flema son un problema, beba muchas bebidas calientes no cafeinadas.
  17. Sonarse la nariz suavemente. Puede ser tentador seguir soplando hasta que salga una mucosidad espesa. Sin embargo, hacerlo con demasiada fuerza puede dañar los senos paranasales, provocando dolor, presión y posiblemente infección.
  18. Comer mucha fruta. Un estudio encontró que una dieta rica en fibra de la fruta, y posiblemente de la soja, puede conducir a menos problemas respiratorios relacionados con la flema.
  19. Evitar los alimentos que causan reflujo ácido. El reflujo ácido puede llevar a un aumento de la flema y la mucosidad. Las personas propensas a la acidez estomacal deben evitar los alimentos desencadenantes y preguntar a un médico sobre el tratamiento adecuado.

Cuándo consultar a un médico

No se deben tomar antibióticos para tratar la mucosidad a menos que los prescriba un médico.
La mucosidad no suele ser una preocupación grave.

Muchos creen que la mucosidad coloreada que sale de la nariz indica una infección bacteriana. Sin embargo, puede mostrar que el sistema inmunológico está luchando contra un virus, o que una persona está simplemente deshidratada.

Debido a que la mucosidad amarilla o verde de la nariz no necesariamente indica una infección bacteriana, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que una persona no necesita antibióticos basándose sólo en este síntoma. Los antibióticos no pueden tratar los virus y su uso excesivo puede causar otros problemas de salud.

Investigaciones externas han confirmado que el color de la flema no es un buen indicador de infección bacteriana en adultos sanos que tienen tos aguda.

Sin embargo, la flema de color de la tos procedente de los pulmones puede indicar una infección bacteriana u otra enfermedad, y puede ser necesario que sea evaluada por un médico.

En Resumen

La mayoría de las causas de la flema y el moco son enfermedades menores que deben ser permitidas para seguir su curso.

Ocasionalmente, el exceso de flema y moco puede indicar una condición más seria. Consulte a un médico si el problema es grave, persistente o no mejora con el descanso y los remedios caseros.

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